Historia de una vida
Nuestro país, apodado “el pulgarcito de Centro América”, cuya extensión
territorial es menor a un mil treinta y un kilómetros cuadrados, en comparación con el territorio de Israel, lugar donde bíblicamente se menciona que habita “el pueblo de Dios”. Sin embargo, el nuestro, tiene sus propias y singulares historias “contadas y no contadas” sobre las reales y crudas vivencias de la campiña salvadoreña y, por ende, de sus pueblos. Aquí, a quien considero mi amigo Juan Oliverio Morales Pineda, nos viene a relatar con simpleza y un lenguaje común y corriente las vivencias cotidianas y singulares de su pueblito donde nació, y de lo que históricamente fue su diario vivir.