Euquenor tragado
En 1972, Rolando Costa inició la escritura de su primera novela. Concibió la línea narrativa como una travesía por la ciudad de San Salvador, el último día en la vida de un hombre asediado por sus demonios. El personaje central, Euquenor, es, simultáneamente, un testigo de su tiempo, una víctima del sistema y un héroe que rehúsa doblegarse a una sociedad que ha “despoblado a los hombres de su humanidad”, en palabras del autor. El personaje nació en un pasaje de "Helechos". Hay un cuerpo de carne y hueso, que debe articularse contra la corrupción. Yo soy yo, y te nombro a ti, masa que me envuelves, Euquenor. Te llamo "Euquenor".