Enjuncado 7
epopeya deponente
Soy de la idea que el libro que llega a nuestras manos debe ser con el objetivo de enseñar algo nuevo, dar otra visión de lo que ya conocemos, de hecho, deberá convertirse en un objetivo para todo buen lector. En esa premisa me encuentro con " Enjuncado 7 " un nombre bastante singular surgido de la mente de uno de los hombres más polifacéticos que en estos andares literarios he llegado a conocer. De entrada me encuentro con un poema lleno de figuras que sin embargo producen una misma nota musical. Adentrándonos un poco más en la lectura nos damos cuenta el inconfundible sello de su autor que como pocas veces visto, va alternando el verso con el relato en prosa, muchas de las veces relacionados unos con otros aunque esta tendencia se va perdiendo a medida se desarrolla la obra. A través de " Enjuncado 7 " nos damos cuenta de detalles curiosos como por ejemplo del porque nos dicen Guanacos, esa relación mística con el árbol de Guanacaste que luego es engrandecido en este bello poema "Cuidandero". Escudriñando un poco más caemos en la cuenta de estar frente a las vivencias de un intrépido guardavidas, que cosechó mucha admiración en sus tiempos de gloria y es así como nos encontramos con narraciones jocosas, firmadas por amigos del autor quienes al igual que él pertenecieron al cuerpo de guardavidas de la Cruz Roja Salvadoreña. Ahí encontramos desde Telepates hasta Caracoles mechudos, desde Pichelones hasta Gallos de lata, también se nos dan las fórmulas más ingeniosas para entrar de polizón a un hotel de lujo.