El fabuloso mundo de Francisco Ruiz Udiel
Inquirir y sobre todo, contemplar, son actitudes que en Francisco suponen tanto el abandono de los espacios cerrados —el dormitorio, la calle y el barrio que le sirven de trasfondo a Alguien me ve llorar en un sueño— como la actitud demostrativa que ejemplifica el desespero del poeta y afirma la injusticia de que es víctima. En Memorias del agua el espacio onírico de tipo simbolista y surrealista, siendo amplio, arenoso, con ríos, senderos, pozos y lluvia, abre puertas a una continua exploración cuya importancia no sólo reside en cuanto se llega conocer, sino también en aquello a lo que el poeta no halla respuesta.